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FELICIDADES

Una compañera de la Universidad de Valladolid (Eva María Fernández Sánchez) ha ganado el Premio de Investigación Novel en Física Teórica de la Real Sociedad Española de Física.

Aquí tenéis un enlace a la entrevista que la hicieron en el Norte de Castilla.

A ver si se nos pega algo... 
 

Nos han pillado.



Pues si, nos han pillado. Casi han pasado cuatro siglos desde que Galileo construyera su primer telescopio (wikipedia dixit) y hasta ahora nadie había podido descubrir el verdadero objetivo de la investigación Física. Sin embargo, el LHC (Large Hadron Collider) ya esta pagado y no merece la pena ocultarlo por más tiempo: Lo que la física realmente busca es crear agujeros negros que acaben con la civilización humana, el planeta Tierra, el Sistema Solar, el Universo, las esferas que lo rodean y los marcianos que salen jugando a las canicas al final de Men in Black.

Y es que todos sabemos que un agujero negro es un "cuerpo con un campo gravitatorio tan intenso, que cualquier cosa que se aproximara a él quedaría atrapada y no podría volver a salir", y por supuesto si uno de esos es creado en el CERN nos chuparía todito a toditos... y eso no parece una buena idea. 

Ayer volvi a la biblioteca de Tres Cantos y me encontre un libro llamado algo asi como "Todo sobre la Relatividad... y sin Formulas!!!". Hubiera sido divertido que al lado estubiera "Como ganar millones jugando al Futbol... y sin levantarse del sillón!!!",  pero no, lo cierto es que futbolitas, periodistas deportivos y escritores de libros de autoayuda son bastante más juiciosos que los físicos y suelen decir menos bobadas. Cuanto antes lo asumamos mejor. La física está llena de teletrasportaciones, principios de incertidumbres, gemelos enparadojados y agujeros tragones, y esto es lo único  que hace que nosotros molemos más que los demás. 

Probablemente la mejor definición de lo que es un agujero negro la dio John Mitchel en 1783 cuando dio la probablemente fue la primera definición de agujero negro (yo no estaba allí, pero lo he leído en internet).

"El concepto de un cuerpo tan denso que ni la luz pudiese escapar de él, fue descrito en un artículo enviado en 1783 a la Royal Society por un geólogo inglés llamado John Michell. Por aquel entonces la teoría de Newton de gravitación y el concepto de velocidad de escape eran muy conocidas. Michell calculó que un cuerpo con un radio 500 veces el del Sol y la misma densidad tendría, en su superficie, una velocidad de escape igual a la de la luz y sería invisible. En 1796, el matemático francés Pierre-Simon Laplace explicó en las dos primeras ediciones de su libro Exposition du Systeme du Monde la misma idea aunque, al ganar terreno la idea de que la luz era una onda sin masa, en el siglo XIX fue descartada en ediciones posteriores."

Sin embargo, en el s.XX Einstein planeo que la luz si que debeía verse afecta por la gravedad, de modo que la idea de un cuerpo tan denso que desde cuya superifice no puedera saliz la luz tubo que retomarse. Me pregunto si la gente se hubera acojonado tanto si los agujeros negros se explicaran diciendo que son "cuerpos tan densos que no puede emitir ningún tipo de radiacción: ni luz, ni partículas (*)". 

Por lo demás, el hecho de que un un agujero negro empiece a tragarse cosas a su alrededor, depende de lo mismo de lo que depende que el Sol no se trague la Tierra: lo lejos que se este y lo rápido que se mueva. 

No voy a reírme de aquellos que a raíz de la noticia del CERN han dedicado tiempo a hablar del fin del mundo porque después de todo:

1.- Nadie nace sabiendo.
2.- Han sido buenos estudiantes. Hemos sido los físicos los que hemos descrito a los agujero negro como monstruos que devoran todo lo que les rodea.
3.- Son mucho más inteligentes que nosotros y no nos toman en serio.  Solo le han dedicado al tema unos minutos a la hora del café. 

(*) Lo del asterisco es una manera de pescar... si alguien no está de acuerdo que deje un comentario y lo discutimos. 



EDIFICIOS, BAROMETROS Y OTRAS COSAS

Hasta aquí hemos hablado de exámenes con preguntas geniales (siempre según desde donde se miren. Por ejemplo, puedes mirarlos desde la mesa del examinante donde se ven muy "divertidos"; desde la mesa del examinado donde se ven muy ""divertidos""; o desde la mesa del amigo del que hace el examen, como es nuestro caso, donde son divertidos sin comillas ni nada). Pero también hay casos de preguntas normalitas a la que siguen respuestas fantásticas. Un ejemplo es aquel famoso examen en el que se preguntaba a los alumnos cómo medir la altura de un edificio con un barómetro. (Lo de la foto es un barógrafo, pero es bien bonito).



El profesor espera que sus alumnos le respondan que debe utilizarse el barómetro para medir la presión atmosférica en el primer y último piso y deducir la altura de la diferencia. Sin embargo un alumno brillante le responde de manera muy distinta. La lista de respuestas posibles ha ido aumentado con los años, y puede que vayamos perdiendo poco a poco el espíritu de la anécdota ya que aquellas primeras respuestas que apuntaban a los triángulos de la escuela, realmente son más faciles de aplicar que la respuesta "correcta". Quien no conozca la anecdota puede echar un ojo a las siguientes páginas. (1), (2).

1.- Dejar caer el barómetro desde lo alto del edificio y medir el tiempo que tarda en estrellarse. Este tiempo esta relacionado con la distancia que recorre. (es importante no utilizar un barómetro de mercurio porque puede contaminar).

2.- Atar el barómetro de un cordel y descolgarlo hasta que toque el suelo. Después recoger el cordel y medirlo. (el barómetro es fundamental para que la cuerda este tensa y sea una recta)

3.- Atar el barómetro de un cordel y descolgarlo lentamente hasta que casi toque el suelo. Hacerlo oscilar levemente y calcular la longitud del cordel a partir del periodo de oscilación

4.- En un día soleado se puede comparar la sombra del edificio con la que deja el barómetro. El teorema de Tales siempre viene a nuestro rescate.

4b.- Si el día no es soleado, dejar el barómetro a una cierta distancia del edificio y sacamos una foto desde donde podamos encuadrar a ambos. Tres hurras por la geometría.

5.- Usar el barómetro para marcar la posición de la sombra en un momento dado. Medir el desplazamiento de la sombra diez minutos después y deducir la altura a partir de un almanaque astronómico (que nos da la posición del sol en cada momento)

6.- Medir la longitud del barómetro y subir las escaleras utilizándolo como regla.

7.- Poner el barómetro en la azotea donde le utilizamos para reflejar un haz laser proyectado desde el suelo. Midiendo el tiempo que tarda en ir y volver, multiplicándolo por la velocidad de la luz y dividiéndolo por dos tendríamos la altura del edificio (Esta una respuesta poco canónica, medir el tiempo que tarda en ir y volver un haz laser no es precisamente fácil, pero así es como medimos la distancia de la Tierra a la Luna)

8.- Causar una explosión en la azotea del edificio y calcular cuanto tarda en llegar el sonido al suelo, utilizando el barómetro para detectar el cambio de presión causado por la onda expansiva.

9.- Buscar al dueño, el arquitecto o el responsable de mantenimiento del edificio y se le hace una oferta que no puede rechazar: -Si me dice cuanto mide su edificio le regalo este fantástico barómetro.

Si a alguien se le ocurre otra forma no dude en dejarla en los comentarios. Nuevas versiones apuntan a repetir el experimento 7.- con un radar; o a utilizar la relatividad general para medir la diferencia de masa existen entre el barómetro en el suelo y en la azotea. Hay otros métodos más refinados como comparar el periodo de de un péndulo que utilice el barómetro como masa en los extremos del edificio, ya que conocemos como varía la gravedad con la altura.

Son muchos los orígenes que se le da ha esta historia. El más romántico de todos es el que cuenta que el alumno en cuestión se llamaba Niels Borh, mientras que el profesor encargado de concederle el deseado aprobado al rebelde alumno era un tal Rutherford. Por cierto, siempre se dice que la anécdota la contaba Rutherford y no Borh.

En realidad, la historia pertenece a un artículo del profesor Alexander Calanda (que no hizo nada para que le dedicarán una página en la Wikipedia) en la revista Saturday Review en 1968 y titulado Ángeles en un Alfiler, más tarde incluido en un libro llamado The Teaching of Elementary Science and Mathematics. Al igual que la historia del Infierno Exotérmico (en la que tenemos versiones en la que es un profesor de química de la Universidad e Toronto el que hace la pregunta, y la chica se llama Corina, Teresa...) encontramos distintas versiones que configuran la leyenda urbana. (!)

COBOS DICE QUE NO FUE ÉL.

Hablando del infierno y Boltzmann seguro que a todos nos ha venido a la cabeza aquel supuesto examen de la facultad en el que se preguntaba si el infierno es exotérmico o endotérmico. No puedo hacer otra cosa más que reproducirlo aqui:

Un profesor un poco cachondo de Termodinámica había preparado un examen para sus alumnos. Éste tenía una sola pregunta: “¿Es el Infierno exotérmico (emite calor)? ¿Es endotérmico (absorbe calor)? Justifica tu respuesta.

La mayor parte de los estudiantes escribieron su respuesta basándose en la ley de Boyle (el gas se enfría cuando se expande y se calienta cuando se comprime), o alguna variante. Sin embargo, un estudiante responde lo que sigue:

Primero, necesitamos saber cómo varía en el tiempo la masa del Infierno. Así, necesitamos saber la frecuencia con la que las almas entran en él y la frecuencia con la que salen. Opino que podemos asumir sin ninguna duda que, una vez que un alma ha entrado en el Infierno, ya no sale nunca más. Así pues, no hay frecuencia de salida. Para calcular cuántas almas entran en el Infierno, tengamos en cuenta las distintas religiones que existen hoy en día en el mundo. Alguna de estas religiones afirman que, si no eres miembro de ella, irás al Infierno. Debido a que hay más de una de estas religiones y teniendo en cuenta que una persona no pertenece a más de una religión al mismo tiempo, podemos afirmar que toda la gente y todas sus almas van al Infierno. Con las tasas de natalidad y mortalidad llegamos a la conclusión de que el número de almas que ingresan en el infierno crece exponencialmente. Ahora miramos la variación del volumen del Infierno, ya que la ley de Boyle establece que, para que la temperatura y presión en el Infierno permanezcan invariables, el volumen de éste se tiene que expandir según se van añadiendo almas. Esto nos da dos posibilidades:

  1. Si el infierno se expande a una velocidad más baja que la frecuencia a la que entran las almas, entonces la temperatura y la presión en el Infierno se incrementarán hasta que éste reviente.
  2. Por supuesto, si el infierno se expande a una velocidad mayor que la frecuencia de entrada de almas, entonces la tempertura y la presión caerán hasta que éste se congele.

Así pues, ¿cuál es la conclusión?.

Si aceptamos el postulado que enunció mi compañera Rocío López en el primer año de carrera y que decía algo así como: “El Infierno se congelará antes de que yo me acueste contigo”, y dado el hecho de que todavía no lo he conseguido, entonces el enunciado 2 no puede ser cierto, así que la respuesta es: EL INFIERNO ES EXOTÉRMICO.

El alumno obtuvo matrícula.

PUBLICA O PERECE

Estos días me he estado acordando de alguno de esos grandes libros que hemos manejado en la carrera y he pensado ha falta de verano en Alemania del que hablar, o noticias del nuevo curso, podría dedicarle una serie de artículos al Quantum Mechanics de Cohen y compañia, al Óptica del eterno Justiniano Casas, o a la inevitable serie de los Schaum. Se perfectamente que esto parece muy triste y que un estudiante que se precie (y aún menos si es miembro de alguna tuna) nunca debe disfrutar con los libros que le hacen leer. Sin embargo, cosas más raras hay en Internet y ya sabéis aquello de publica o perece, no solo en la ciencia sino en la web 2.0.



Uno de los libros más curiosos con los que me he cruzado recientemente es A random walk in the science, una antología de bromas científicas una de las cuales os va a resultar tremendamente familiar. Se trata de un artículo llamado "Heaven is hotter than Hell" publicado en el Applied Optics, II, A14 (1973) en el que, como no podía ser de otra manera, comprobamos que además de ser exótermico el infierno terminará por estar más frío que el cielo (algo que ya sospechabamos si tenemos en cuenta lo agustito que estamos en verano y lo mal que nos sienta el invierno).

Para estimar la temperatura de los estados escatológicos del alma (de verdad que se llaman así) el autor propone partir de la autoridad bíblica, recordando las palabras de los profetas. Por un lado, según Isaias, en el cielo "La luz de la luna será como la luz del Sol; y la luz del Sol siete veces mayor, como la luz de siete días"
. Si tenemos en cuenta la temperatura actual de la tierra (que según Al Gore es un poquito más alta que la temperatura en los tiempos de Isaias), y la que tendríamos en la Jerusalmen celeste con tal cantidad de radiación, echando mano de la ley de la cuarta potencia de Stefan-Boltzmann (la que relaciona la temperatura de un cuerpo negro con la potencia emitida), llegamos a la conclusión de que la temperatura ideal para los ángeles son los 525 ºC.

Por otro lado la temperatura del infierno tiene su limite superior en los 444.6 ºC, a la cual el azufre se evapora, ya que según el Apocalipsis "los cobardes, los incrédulos, los depravados, los asesinos, los lujuriosos, los hechiceros, los idólatras y todos los falsos, tendrán su herencia en el estanque de azufre ardiente, que es la segunda muerte", y claro..., para tener un estanque necesitamos algo de líquido.

Es una lástima que siempre que un físico quiera hacer una gracia tenga que reírse de la religión, o de Boltzmann; o intente separar a dos gemelos (como en "tu a Londres y yo a California" pero con mucha menos gracia, por que cuando por fin se encuentran uno tiene 20 años y el otro 90), o quiera medio matar a un gato (encerrándole en una caja con un mineral radiactivo y un complicado artilugio metálico cuya única finalidad es echarle veneno en la sopa); o intente estafar a los Reyes magos (arriesgando la felicidad futura de los niños de la tierra, que son nuestro futuro...). Si Paulov hubiera sido físico en lugar de fisiólogo, el perro de Paulov se hubiera muerto de hambre...

21 CURIOSIDADES CIENTIFICAS

1. Normalmente se redondea la velocidad de la luz entorno a los 300 000 km/segundo. La medición exacta es de 299 792 458 m/s, lo que equivale a 186 287,49 millas/s.

2. La luz tarda 8 minutos y 17 segundos en viajar desde el Sol hasta la superficie terrestre.

3. El 12 de octubre de 1999 se declaró “el día de los seis mil millones de personas”, según los pronósticos de Naciones Unidas.

4. El 10% de los seres humanos de todos los tiempos está vivo en este momento exacto.

5. La Tierra rota a una velocidad de 1 609 km/h, pero se desplaza a través del espacio a la increíble velocidad de 107 826 km/h.

6. Cada año más de un millón de terremotos golpean la Tierra.

7. Cuando el volcán de Krakatoa hizo erupción en 1883, la fuerza que desató fue tan colosal que pudo oírse en Australia, a más de 4 800 km de distancia.

8. La piedra de granizo más grande pesaba 1kg y cayó en Bangladesh en 1986.

9. Alrededor de 100 rayos alcanzan la Tierra cada segundo.
1 000 personas mueren al año a causa de los rayos.

10. En octubre de 1999, un iceberg del tamaño de Londres se desprendió de la barrera de hielo Antártica.

11. Si pudieses conducir en línea recta hacia el espacio, llegarías en poco más de una hora.

12. La tenia humana puede llegar a alcanzar los 22,9 m.

13. La Tierra tiene 4 560 millones de años de antigüedad, al igual que la Luna y el Sol.

14. Los dinosaurios se extinguieron antes de que se formasen las Montañas Rocosas o los Alpes.

15. Las arañas femeninas conocidas como viudas negras se comen a los machos después del apareamiento.

16. Cuando una pulga salta, su índice de aceleración es 20 veces superior al del lanzamiento del trasbordador espacial.

17. Si el Sol midiese tan solo una pulgada de diámetro (2,54 cm), la estrella más cercana se encontraría a 716 km de distancia.

18. La ciruela Kakadu australiana contiene 100 veces más vitamina C que una naranja.

19. Los astronautas no pueden eructar porque la ingravidez no permite la separación de líquido y gas en sus estómagos.

20. En la cima del Monte Everest, a 8 848 m, la densidad del aire es sólo una tercera parte de la que se registra a nivel del mar.

21. Una millonésima de la millonésima de la millonésima de la millonénisma de la millonésima de segundo después del Big Bang, el universo tenía el tamaño de un guisante.

COMO HACER UN BUEN HOLOGRAMA

A continuación tenéis un vídeo sacado de Youtube, 2 en realidad, de cómo se hace un holograma. Esto forma parte de la asignatura optativa de óptica de Fourier, por si a alguien le interesa para el año que viene, hacer hologramas forma parte de sus prácticas.

Está en dos partes.